domingo, octubre 22, 2006

Introducción


El devenir de un martillo inmovil. El silencio de frases mil veces oídas en las calles, rostros ajenos de pequeños envejecidos, marcas de hambre y de frío. La sensación de tener el corazón más marcado en las costillas y tu nombre entre las cavernas. Un espacio dedicado al calor, la fotografía y un poco de literatura

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